La fuerza de las cosas pequeñas

Regularmente escribo sobre temas de coyuntura política o económica, o sobre las ideas del liberalismo clásico. Pero hoy saldré de la rutina para llevar la pluma al tintero y reflexionar con unas líneas sobre la importancia de los detalles, esos pequeños actos que a veces pasan desapercibidos pero que dicen mucho sobre las personas y su calidez humana.

En las provincias de nuestra Guatemala, los padres inculcan a sus hijos las buenas prácticas de convivencia, el respeto por los mayores, los saludos de siempre, y los cuidados en el trato con las mujeres, a las que debes ceder tu lugar y jamás tocarlas, ni con el pétalo de una rosa. Es común encontrar a los niños en la calle y que te digan va pué o adiós, o que a veces te digan buenas tardes tío, aunque tu árbol genealógico esté en otra hectárea. Los padres cuidan la educación de los patojos, y los demás valoran las pequeñas buenas actitudes.

Detrás de cada cosa está la fuerza del amor y la dedicación en la cosas pequeñas, detrás del desayuno para los chicos en la mañana hay una madre abnegada que se ha levantado junto al sol para prepararlo, detrás de una buena sesión de clase, hay un profesor que se ha esforzado para transmitir su conocimiento a sus estudiantes y que estos se interesen por las cuestiones académicas, detrás de una buena cosecha hay un agricultor que se esmera en fertilizar el suelo, eliminar la maleza y cuidar cada planta del huerto.

Las pequeñas correcciones de nuestros padres durante la niñez, forjan nuestro carácter e integran valores a nuestro diario vivir, los consejos de nuestros maestros perduran en nuestra mente y también son guía en nuestro caminar, y las lecciones que nos da la vida en la administración del tiempo y de los recursos, nos sirven para no asumir responsabilidades que no podemos cumplir a cabalidad y para ser cuidadosos con nuestro dinero.

Todos estos actos son como gotas de agua en el mar de nuestra formación, nuestros valores y principios, se traducen en actitudes como saludar con una sonrisa por las mañanas, decir buenos días, tardes o noches según el momento, enviar un saludo de cumpleaños, recordarle alguna fecha especial a un amigo o dedicar unos momentos para jugar con un niño y recorrer con él su mundo de fantasía. Toda nuestra formación se traduce en nuestro trato con los demás, en la forma en la que nos dirigimos a nuestro prójimo, bien dicen que la boca habla sobre lo que abunda en el corazón.

En la vida cristiana, la dedicación en los pequeños actos es de suma importancia. San Josemaría Escrivá de Balaguer, el santo de lo ordinario, nos invita a hacedlo todo por Amor. -Así no hay cosas pequeñas: todo es grande. -La perseverancia en las cosas pequeñas, por Amor, es heroísmo. Y reflexiona sobre aquellos pequeños actos que pueden ser la semilla de grandes proyectos, nos dice, no juzgues por la pequeñez de los comienzos: una vez me hicieron notar que no se distinguen por el tamaño las simientes que darán hierbas anuales de las que van a producir árboles centenarios. No me olvides que en la tierra todo lo grande ha comenzado siendo pequeño. -Lo que nace grande es monstruoso y muere-. Estas enseñanzas del sacerdote español se dan el plano del llamado universal a la santidad de todos los cristianos, ese llamado particular a la santificación en el trabajo ordinario, en el ir y venir de la vida cotidiana. Para que estos actos pequeños nos conduzcan por el camino hacia la santidad, deben ser actos de amor, actos que nazcan de la genuina libertad humana.

Por apresurarnos en el camino, a veces nos olvidamos del poder de los saludos, las sonrisas y aquellas pequeñas cosas que parecen no importar.

Reza una composición, de esas que abundan en el imaginario de la canción popular latinoamericana –de aquellas que no van a hacer merecedor al autor de un premio nobel- que… vale más un regalo sencillo, si te lo hace un amigo sincero… con un ramito de flores, te has ganado la dicha y el cielo, flores que cortan los niños en el camino, que llenan de alegría las mañanas, que inundan la vida de sencillez y que recuerdan el poder de los detalles.

Danilo Carías

@cariasdelcid

*La foto fue tomada de http://margaritapaz42.blogspot.com/.

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