Lo que no entienden los progres 2.0

Luis Fernando Salazar Rosas

Al que le quede el guante…

Últimamente he estado leyendo muchos post de mis conocidos en Facebook reclamando en favor del aborto, de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y oponiéndose a la industrialización porque “daña el medio ambiente”. Lo que no quieren entender y aceptar, en primer lugar, es que la sociedad guatemalteca es eminentemente conservadora. Estos temas se discuten en países con preocupaciones pos materialistas, no en los países donde la gente cada día se levanta y tiene que ver cómo le va a hacer para comer.

Defienden el salario mínimo, pensando que eso es lo que va a hacer que los empresarios paguen más. El que el salario mínimo no coincida con lo que la mano de obra guatemalteca ofrece es sinónimo de desempleo. La economía no funciona normativamente, el empresario sale a hacer plata, no a pagarle a un empleado más de lo que le produce porque alguien del gobierno así lo decidió arbitrariamente. Ah, y ¿adivinen cómo los temas que mencioné anteriormente podrían pasar a ser parte de la agenda nacional? Subiendo las rentas per cápita y el  nivel de vida, porque abriría la posibilidad para que los temas de la agenda nacional pasen a ser otros.

Tampoco entienden que la única forma de que un Estado de bienestar funcione es por medio del libre mercado. Tener muchas regulaciones para la inversión no solo limita el empleo, también limita la cantidad de impuestos que se pueden obtener, evitando que el Estado pueda tener la capacidad para dar mejores servicios. Si no me creen vean la diferencia entre Venezuela y países como Dinamarca.

La vieja confiable

la-realidad

Aseguran que la gente de derecha no se preocupa por las personas de escasos recursos. Muchos de la derecha (liberales, conservadores, etc.) también nos preocupamos por la gente  que no tiene comida ni casa, de hecho, de nuestras ideas han salido las condiciones para que cada vez menos gente en el mundo viva así. Ah, y el padre del Estado de bienestar alemán (uno de los mejores del mundo) fue alguien que simpatizó con las ideas de los economistas austriacos, Ludwig Erhard.

En cuanto a lo que pasó en Colombia, vi a muchos progres alegando que “se había votado en contra de la paz.” Qué curioso ver cómo hablan de las bondades de la democracia, pero cuando un referendo sale con un “No a los Acuerdos de Paz que premian a terroristas con curules asegurados en el Congreso”, con “Brexit” o con personajes como Donald Trump, empiezan a  rechazar los resultados tal cual élite autoritaria, creyendo que las masas están manipuladas por el capitalismo. Y no, ser derecha no implica necesariamente querer la guerra por todo ni abrazar el populismo.

Muchos creen que la igualdad de género se consigue cambiando el lenguaje y dejándose de rasurar las piernas. En realidad la igualdad de género de busca trabajando y estudiando, no perdiendo el tiempo en banalidades. Las mujeres que mejor promueven la igualdad de género son las que se esfuerzan a diario por ser mejores, no las que salen a pintar paredes y a corregir los diccionarios.

Como lo mencioné en la primera columna que escribí sobre lo que los progres no entienden, se quejan de la intervención extranjera, pero apoyan incondicionalmente a CICIG  y a las marchas campesinas financiadas por los noruegos. Lo que no quieren entender es que muchas de estas manifestaciones (que violan el derecho de libre locomoción) son financiadas con intereses ocultos, mientras que muchos de los líderes de las organizaciones “indígenas y/o campesinas” únicamente se enriquecen por movilizar indígenas que solo van a cambio de dinero, sin tener idea porqué están bloqueando la calle.

Vuelvo a asegurar que muchos de ustedes no respetan ningún tipo de conservadurismo. Sí progre, existe el conservadurismo político, el económico, el social y el religioso. Lo que no ven es que ustedes creen en una fe que sigue matando gente; y sí, es una fe porque no se rinden ni ante la evidencia. Una fe que buscan imponer a la fuerza, tal cual evangelistas radicales.

Tampoco entienden que en Guatemala no hubo genocidio. Esto no fue Ruanda, ni Yugoslavia, ni la Alemania de Hitler o la Unión Soviética de Stalin. Si aquí se hicieron masacres no fue por cuestiones de raza. Que hayan matado o desaparecido a alguien cercano mucho menos lo es. El genocidio es un invento por parte de los perdedores de la izquierda guatemalteca para vengarse del Ejército en los tribunales, que fueron los que impidieron que sus ideas se impusieran por la fuerza. Por ustedes los Acuerdos de Paz son un montón de páginas que no significan nada. Por ustedes la Guerra Fría sigue viva en Guatemala.

Sí existe una diferencia entre los progres moderados y los más radicales. No obstante, hay una tendencia por parte de todos los progres a saltar cuando alguien de ultraderecha usa la violencia por cualquier razón, mientras que no lo hacen cuando alguien de izquierda lo hace. El creer que está bien que un progre radical use la violencia para imponer sus ideas te hace cómplice.

Mientras no se moderen van a seguir haciendo el ridículo cada cuatro años en las elecciones. Tienen que moderarse; Guatemala no necesita ahora de más Estado, primero necesita de más inversión y empleo. De igual forma, no importa si se llaman URNG, Grupo Semilla o CEUG, sus organizaciones o “coordinaras” van a seguir sin tener éxito mientras no respeten la esfera individual de sus miembros. Por ustedes CEUG fracasó, hasta hicieron que algunos de sus miembros (progres igual que ustedes) ya no aguantaran la presión de su colectivo; pero los intolerantes somos los de la Marro.

No tengo que pedirle perdón a nadie que se sienta ofendido por esta columna. Una cosa es ser intolerante y otra cosa es señalar al que está equivocado, entiéndanlo de una vez por todas. Además, mi ideología no se ha defendido ni construyendo muros, ni prohibiéndole a la gente salir de un territorio. Tampoco ha sido culpable de genocidios ni grandes hambrunas. Como diría Fernando Díaz Villanueva, soy heredero ideológico de lo mejor del liberalismo, mis ideas no fueron las que sumergieron a Cuba, Venezuela y el este de Alemania en la desgracia.

¿Les molesta que haga generalizaciones? Pues es un ejemplo para que se den cuenta lo molesto que es el colectivismo, que no respeta las diferencias entre individuos.

#NoAlColectivismo

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10 thoughts on “Lo que no entienden los progres 2.0

  1. Al hablar de todo, acaba por no decir nada. Quisiera que la derecha produjera mejores análisis, que, en lugar de espetarle a los “progres” ideas prefabricadas, aplicaran teoría económica y política para analizar la problemática nacional. Necesitamos más teóricos e intelectuales y menos ideólogos. Tanto la izquierda y la derecha son capaces de producir panfletos mal escritos.

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    1. Analicé la problemática del desempleo desde teoría económica. En cuanto a lo de la agenda nacional también apliqué teoría política. Que no podás identificarla o no te guste es distinto. Y estoy de acuerdo con lo de: “Tanto la izquierda y la derecha son capaces de producir panfletos mal escritos.”

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      1. A ver, afirmás que Guatemala es un país eminentemente conservador… ¿Cómo lo sabés y de qué forma se manifiesta ese conservadurismo?

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      2. No tiene por qué ser complicado…

        Para entender tu respuesta… ¿Suponés que la distribución de preferencias políticas en Guatemala es unimodal o bimodal? ¿Además, de qué forma reflejan las elecciones el conservadurismo de nuestra sociedad? Creo que eso implica que el multipartidismo guatemalteco efectivamente refleja las preferencias políticas de los ciudadanos y que no responde a otros factores… Y no digo que los resultados en las elecciones no indiquen nada sobre nuestras preferencias políticas o nuestra cultura, lo que no sé es en qué medida proporcionan información al respecto…

        ¿Te basaste en algún estudio?

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      3. Como nunca expresé una posición personal sobre el carácter conservador de la sociedad guatemalteca, cualquier acusación de miopía o ceguera voluntarias no me es aplicable. Sólo quería que el diálogo sirviera de ilustración a mi crítica inicial y no sé si lo logré…

        Sólo para que sepás, estoy más “de tu lado” que del de los “progres…” Estudié Derecho en la Marroquín y siempre me ha gustado la economía. De hecho, tomé cursos de economía aplicada y análisis de impacto en el World Trade Institute de la Universidad de Berna. Seguramente coincidimos en muchas de nuestras posiciones -aunque trato de no tener muchas posiciones definidas- pero no por ello acepto que se las defienda con lo que, a mi parecer, no es un análisis de rigor.

        El blog me parece una buena iniciativa. Sigan adelante y cuenten conmigo en lo que necesiten o como un lector un poco molesto y medio troll.

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      4. Te entiendo. Buena onda, pero no intento hacer una tesis doctoral. ¡Pásame tu correo! Tal vez podrías publicar algo, si querés.

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  2. Qué bonita tu columna. Hago algunas observaciones:

    1) El prejuicio de una sociedad conservadora no necesariamente limita la discusión de temas que están en la agenda mundial. Vivimos en un mundo globalizado donde lo que sucede afuera de nuestro terruño marca el paso en cuanto a reformas sociales. No estamos aislados de lo que sucede afuera, y eso no es motivo para cerrar los ojos ante los ojos de las minorías que reclaman protección, como colectivos LGBT, homosexuales, feministas, etcétera. Me pareció muy curioso que un liberal justificase una posición tan conservadora.

    2) Ya estamos algo grandecitos para pensar que los recursos son ilimitados – al menos, infiero de leer esta columna. Es anonadante que alguien que provenga de una universidad cuya doctrina económica se basa en que los recursos son finitos no piense que sea importante implementar soluciones para la problemática ambiental, más todavía si consideramos que el daño suele ser irreparable o lento de reparar. Dejo este manual elaborado por la Secretaría Técnica de la Convención sobre el Manejo de Cuencas Hidrográficas (Ramsar) para tu lectura al respecto de las dificultades en el manejo de cuencas, un tema muy presente en nuestro país. http://www.ramsar.org/sites/default/files/documents/pdf/lib/hbk4-09sp.pdf

    3) El Estado social alemán es un invento conservador elaborado por Otto von Bismarck con las leyes de seguridad social que implementa en la década de 1880 con el fin de dar suficientes beneficios a los trabajadores de empresas para que éstos tuviesen menos motivos para unirse al Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). Por muchos años funcionó. Los trabajadores alemanes gozaron de estas protecciones antes que los trabajadores del Reino Unido. Fue una política efectiva; no fue sino hasta la posguerra que el SPD tomó el poder con la primera cancillería de Friedrich Ebert en 1919. Podés consultar a Hobsbawm como buena referencia acerca del desarrollo industrial en la Europa del siglo XIX.

    4) La igualdad de género, como se menciona aquí, no pierde el tiempo con banalidades. La crítica hacia el lenguaje es interesante porque refuerza la noción de que se ha invisibilizado a la mujer o a lo femenino desde un plano cultural. Dejo aquí una presentación en PPT de la Universidad de Chicago con bibliografía al respecto. http://semantics.uchicago.edu/kennedy/classes/sum07/myths/myths4-gender.pdf

    5) No he visto a muchos progres quejarse de la intervención extranjera. De hecho, la intervención estadounidense con la CICIG y de los países nórdicos (y de fundaciones de la Europa occidental) es de lo poco que, a mi parecer, ha logrado que este país no se deteriore en un país de simios asesinos que no tienen el menor respeto por los DDHH. Sería interesante que, desde tu enfoque de internacionalista, analizaras el rol de la cooperación internacional en las políticas de Estado guatemaltecas. Y, por cierto, rasgarse las vestiduras por la soberanía nacional es muy de caudillo del siglo XIX.

    6) ¿En Guatemala no hubo genocidio? Ah, el tan controversial – e irrelevante – punto de si hubo genocidio o no. Bueno, no se necesita ser progre para citar los datos de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, tan vilipendiada por militares fascistas y conservadores, pese a que los militares fueron invitados a participar en el estudio y entregar su información para contrastarla con la del informe. Podés consultarlo para hacerte una idea con las cifras. Parafraseándote, se necesita ser ciego para no ver que el nivel de violencia estatal fue muchísimo mayor que el efectuado por la guerrilla. Pero bueno, el Estado no es tan horrible cuando elimina a poblaciones que nuestro grupo social considera subalternas, despreciables o peligrosas, ¿no?

    7) El fracaso electoral de la izquierda guatemalteca se vincula a varios factores: uno, los partidos que surgieron desde la firma de la Paz solo institucionalizaron las estructuras jerárquicas e ineficaces de la guerrilla guatemalteca. La izquierda dura peca de ser tan antidemocrática como la derecha. Nótese como ninguno tiene partidos de masas con bases ideológicamente formadas. Además, hay que ver que la lista de requisitos para formar un partido es extremadamente onerosa para formaciones políticas de izquierda, considerando que los sectores que usualmente financiaban a esos partidos – léase, sindicatos – han sido cooptados por figuras como Joviel Acevedo, el difunto Luis Lara, entre otros caudillos, cuya estructura clientelar ha alienado e impedido que los sindicatos tengan la voluntad de participar en política a través de partidos. Y Dios guarde lo hicieran hoy, porque seguro leería veinte columnas coordinadas en República GT acerca de que no es función de un sindicato, u otro argumento erróneo. Hay otras interpretaciones mejor sustentadas que la mía, claro. Literatura hay.

    8) Es triste ver que el bloque que alguna vez fue el que vetaba las propuestas de CEUG, y que se retiró haciendo ruido, hace gala de su falta de compañerismo y se quejen de no haber podido participar. Era difícil, cuando venían a pocas plenarias y nunca tuvieron la voluntad de hacer un cambio, porque su misma ideología liberal bananera se los impedía. Y no, la muerte de CEUG fueron los chairos, no los progres.

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    1. Mirá, estoy de acuerdo con lo que decís en los primeros dos puntos. No obstante, creo que podemos estar de acuerdo en que primero hay que resolver otras problemáticas que aquejan a la mayoría guatemaltecos. No se puede hablar de proteger árboles mientras la gente se muere de hambre. No podés poner como prioridad e la agenda nacional la legalización del matrimonio homosexual mientras sigamos en una sociedad tan conservadora. No estoy hablando normativamente, es la realidad. No tengo pruebas, pero creo que la sociedad guatemalteca, en general, podría dejar de ser conservadora en la medida que aumentan sus rentas per cápita.

      En cuanto al lenguaje, es una pérdida de tiempo buscar la igualdad cambiándolo. La igualdad de busca actuando.

      Y muchos progres se quejan de la intervención del “Imperio Yankee”, creen que vienen aquí a hacer respetar los DDHH porque les importamos. La cooperación noruega y gringa viene, evidentemente, con una serie de intereses que a la postre aumentan la conflictividad. Además, no buscan promover los DDHH para todos, solo para los que les conviene proteger, no seas ingenuo.

      Es evidente que el fracaso de la izquierda guatemalteca es no por no moderarse. Mirá el ejemplo de partidos como el FMLN en El Salvador, se moderaron y no hacen el ridículo cada cuatro años como la izquierda de aquí.

      Mi punto sobre CEUG es que fracasó por no respetar la individualidad. Su colectivismo la mató. Ojalá les sirva de lección.

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