La impermanencia

Deseé quedarme, antes, muchas veces. Mis sentimientos eran un circulo en el que mi cabeza giró, varias otras, hasta marearme. Mis piernas trataron de sostener a un cuerpo deseoso de seguir estático , pero un día, se cansaron al punto del desmayo y fue ahí, donde por fin encontré paz.

Lo que quiero decir es que, muchas veces deseé quedarme. Por una pasión, simples ganas, miedo de decir adiós, pero este año decidí seguir el camino de mi corazón. Algunos momentos me llevaron a escribir esto.

Uno de esos momentos se dio cuando empecé a enfocarme más en lo que amo, que es escribir. Decidí explorar más el mundo de las letras, jugar más con ellas, inventarme mil veces. Eso me dio frescura y paz, mi mente me narraba todo el tiempo historias, historias de amor, de miedo, desesperación. Poco a poco, fui deshaciéndome de todo lo que le pesaba a mis pensares, y los moldeé en mil historias que ahora, me enamoran.

Mi pelo fue otro momento. Y digo, no voy a caer en esto de “me corté el pelo porque quería cambiar mi vida”, “corté a un novio y pues, me pesaba el pelo”. Simplemente, viví muchos años con miedo a cortarme el pelo. Mis visitas al salón iban algo así como: “pero me corta solo las puntitititititiiitas”. Pues total, que ahora tengo el pelo cortísimo, tirado para atrás con gel, y estoy contenta. Hasta me siento más guapa.

Deje. De. Hablar. Con. Tanto. Pendejo. Y de enamorarme de tanto “sapo”. Lo cierto es que, y no se lo tomen personal, no era que me enamoraran tanto. Solo estaba hormonal y confundida antes. Le dejé el amor a mi espejo. Me vi todas las mañanas hasta que amé mi cuerpo, mi cara, mis ojos, mis dientes, mis labios, mi nariz, a mi. Así logré vencer muchos miedos, como mi terrible miedo a estar sola, que me mantuvo saliendo con personas que, realmente no me gustaban, por muchos años. Vencí también ese miedo idiota a estar gorda (admitiendo que, a veces, aún me persigue). Vencí cada mal comentario y cada vez que me menosprecié solo porque sí.

El mejor momento, fue descubrir la impermanencia. Porque, yo “deseé quedarme, antes, muchas veces”. Permanecer es, según el diccionario de la Real Academia Española, “Mantenerse sin mutación en un mismo lugar, estado o calidad”. Me hacía falta crecer, quizás, para descubrir que yo quiero moverme el resto de mi vida. Quiero descubrir, comerme el mundo. Vivir en todas partes, estudiar en otros lados. Quiero que la nostalgia, las pasiones y los deseos no sean un impedimento que me mantenga aferrada a un pedazo de tierra solo por miedo a partir. Quiero sentir con lo más profundo de mi corazón y luego irme con una sonrisa, sabiendo que las cosas cambian, que los vientos siempre soplan distinto.

Este año decidí seguir el camino de mi corazón. Eso me ha llevado a estar más cerca de lo que amo y quienes amo. Espero que la vida siga moviéndome, que los momentos no acaben y disfrutar hasta de las tristezas.

Total, les deseo a todos impermanencia. Que sus miedos y pasiones no los mantengan en un lugar que los dañe. Y amor, un amor loco (por quién sea o lo que sea) que los mantenga vivos.

Disfruten las fiestas, esas también se acaban.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s