Opuestos necesariamente inseparables

Por duro y complicado que sea, se le debe lanzar una rienda al corazón y domarlo. La razón debe ser su adiestradora, la que lo guiará hacia su norte. Debe apretar sus inquietudes, aclarar sus dudas y hacerlo soportar sus fiebres primaverales. Todo esto debe ser ser la razón para el corazón, aquel órgano localizado en el centro del pecho que todos sentimos rebozar con … Continúa leyendo Opuestos necesariamente inseparables